.... Miramos por nuestra ventana esperando que el sonido de los pasos nos acerque la presencia. Sin embargo quedan los pasos vacios, las presencias ocultas. Solamente la luz ciega nuestra mirada....
....Y deslizándome por él acabo al otro lado, donde a veces, algunas veces, me siento tan inmensa como esta puesta de sol e intuyo claramente que el agujero no está muy lejos....
Primeras horas del día, pequeñas ventanas por las que asomarse saboreando despacio el olor de la mañana. Paseo por el día que se avecina recorriéndolo con la mirada, imaginando incluso un ocaso resplandeciente. Resbalo por la línea del tiempo hasta sentir lo eterno.