No medirás la llama con palabras dictadas por la tribu, no pondrás nombre al fuego, no medirás su alcance. Todas las llamas son el mismo fuego. Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos que la razón construye en sus tinieblas. Hay que bajar al cuerpo, muy adentro, tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar el gozo de la lava. No importa en que caderas, en que pecho resbale, no importa la estatura, el sexo o la materia pues todos caminamos sobre la misma pira. No medirás la llama con palabras que encubren los viejos sentimientos de los hombres.
"Dicen que se desconocen los papeles que juegan los campos magnéticos en la formación de las estrellas y que tampoco conocen bastante las características del polvo y el gas interestelares de los cuales nacen la nueva generación de estrellas" Fotopoemario de Joan Brossa